
El ataque de una jauría de aproximadamente 20 perros cambió por completo la vida de una mujer de 79 años en la comunidad de Cuautlixco, en el municipio de Cuautla. Además de las graves lesiones físicas, la agresión le dejó un profundo impacto emocional que hoy le impide sentirse segura incluso para salir de su domicilio.
El hecho ocurrió cuando la adulta mayor caminaba cerca del parque Chapopote, donde fue sorprendida por los canes. La situación se tornó crítica en cuestión de segundos y fue necesaria la intervención de vecinos para rescatarla, ya que el propietario de los animales no logró controlarlos.
Lesiones graves y secuelas emocionales
La víctima sufrió heridas de consideración que requirieron 64 puntos de sutura, así como atención médica inmediata. Sin embargo, las consecuencias no se limitaron al plano físico. El ataque le generó un miedo constante, derivado de la forma violenta y del número de perros que participaron en la agresión.
Autoridades municipales informaron que se mantiene un acompañamiento cercano con la familia, ya que el seguimiento médico determinó la necesidad de atención psicológica especializada para ayudar a la mujer a enfrentar las secuelas emocionales del ataque.
“Si una persona joven es atacada por un perro, el impacto emocional es fuerte; ahora imagina lo que representa para una adulta mayor ser atacada por alrededor de 20 animales”, señalaron durante la revisión del caso.
Riesgo para la comunidad
El ataque encendió la alarma entre los habitantes de Cuautlixco, quienes desde hace tiempo han manifestado su preocupación por la presencia de perros sin control en la vía pública. Vecinos que auxiliaron a la mujer advirtieron que la situación representa un riesgo constante, especialmente para personas adultas mayores y menores de edad.
Seguimiento al propietario de los perros
Autoridades de Salud municipal confirmaron que mantienen diálogo con el propietario de los animales, quien tiene bajo su resguardo 21 perros, la mayoría de los cuales deambula en espacios públicos.
El objetivo es que los canes sean retirados de la vía pública y trasladados a un espacio seguro, con el fin de prevenir nuevas agresiones y reducir el riesgo para los habitantes de la zona.
Mientras tanto, el caso continúa bajo seguimiento, en medio de la exigencia vecinal de acciones firmes para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.



