“Hasta que el agua nos separe”: pareja se casa con la iglesia inundada y el agua hasta la cintura

Dicen que cuando uno está decidido a casarse no hay poder humano que lo impida. En Filipinas, una pareja llevó esa frase a otro nivel: ni una iglesia inundada, ni la falta de electricidad, ni tener que caminar con el agua hasta la cintura consiguieron cancelar su boda.

La mañana del 1 de septiembre, Leian Lieza Galang llegó a la iglesia de San Juan Bautista, en Hagonoy, Bulacan, para casarse con Gilbert Chico. El pequeño detalle era que el pasillo hacia el altar parecía más apropiado para una lancha que para unos zapatos de boda.

Las inundaciones habían cubierto buena parte del templo y el agua alcanzaba aproximadamente la cintura. La parroquia incluso recomendó a los novios posponer la ceremonia ante el aumento del nivel.

Pero ellos básicamente dijeron: hoy se firma porque se firma. 💍

👰 Vestido arriba y rumbo al altar

Leian tuvo que modificar su vestido y acortar la cola para poder caminar entre el agua. Con su ramo de flores blancas en las manos, avanzó lentamente por el templo hasta encontrarse con Gilbert frente al altar.

Y si creías que la novia tuvo complicada la entrada, espera a conocer al pequeño encargado de los anillos: también tuvo que recorrer el pasillo con el agua hasta la cintura.

Definitivamente, esos anillos llegaron al altar después de superar su primera prueba matrimonial. 😂

Debido a las condiciones, el sacerdote realizó una ceremonia abreviada ante menos de 15 invitados.

🔌 Sin electricidad, pero con bocina

La inundación dejó al templo sin electricidad, así que hubo que improvisar hasta con la música. Una bocina portátil se convirtió en parte del equipo indispensable para continuar con el enlace.

Los novios también tuvieron que ingeniárselas para llegar relativamente secos. Utilizaron un vehículo tipo triciclo con el chasis elevado para atravesar las zonas inundadas y conservar la ropa en buenas condiciones… al menos hasta entrar a la iglesia.

💒 ¿Por qué no esperar a que bajara el agua?

La historia detrás de las prisas también tiene su lado romántico.

La boda estaba originalmente planeada para diciembre, pero Gilbert, quien trabaja como rigger en Medio Oriente, regresó antes de lo previsto a Filipinas después de lesionarse un tobillo mientras jugaba basquetbol.

Ante la posibilidad de que tuviera que regresar pronto al extranjero, ambos decidieron aprovechar el tiempo juntos y adelantar el matrimonio.

El clima tenía otros planes.

Ellos también.

Y así, mientras las inundaciones afectaban Bulacan, Leian y Gilbert terminaron protagonizando una boda que difícilmente olvidarán.

Porque algunas parejas prometen estar juntas en las buenas y en las malas. Estos dos comenzaron directamente en las mojadas. 😂🌊💍

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